Rodolfo Durán recorre aquí su trayectoria profesional en el cine argentino, desde estudiante y meritorio hasta realizador y productor. Hizo todo el escalafón de la industria entre los 70 y los 80, por lo que constituye un testimonio privilegiado de una forma de filmar ya desaparecida. Pero además Durán es cinéfilo y se formó en las salas populares de Buenos Aires durante los 60 y 70, que fue el último gran período cosmopolita de nuestra cartelera. Así aparecen en su relato extraordinarios films, hoy muchas veces olvidados o postergados en el canon configurado por una crítica ortodoxa y reciente. Por eso estas páginas tienen el valor adicional de documentar una época en que el cine -en tanto fenómeno ritual y masivo- ocupaba un lugar privilegiado en la vida social porteña. Texto de contratapa por Fernando Martín Peña.