El Centro Cultural Borges continúa con la iniciativa Pantalla Universidad, propuesta que busca fortalecer el vínculo entre formación académica y circuito cultural, ofreciendo una plataforma de visibilidad, intercambio y crecimiento que resulta fundamental en las primeras etapas de desarrollo artístico y profesional. Esta sesión, organizada junto al equipo directivo de la Carrera de Cine Documental de la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín, presenta una serie de piezas documentales realizadas íntegramente por estudiantes de la carrera. Cada uno de los materiales serán presentados por sus autores y autoras y acompañados por comentarios de docentes y autoridades de la carrera. Carrera de Cine Documental Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín La Licenciatura en Cine Documental pertenece a la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín. La propuesta formativa recoge el espíritu y los ideales del movimiento denominado NUEVO CINE LATINOAMERICANO, encontrando su antecedente directo en el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral, fundado en 1956 por el gran maestro Fernando Birri. Creada en 2014, la licenciatura se instala así en una tradición con eje en la formación sistemática y rigurosa en cine nacional, realista y popular. La reconocida productora Dolly Pussi, primera directora de la carrera, fue protagonista de aquellos tiempos. Su legado es honrado a diario por estudiantes comprometidos con la realidad social y política circundante y dedicados al desarrollo y fortalecimiento del arte cinematográfico. El sucesor de Dolly fue el renombrado cineasta Tristán Bauer, quien en su gestión 2016-2019 consolidó las bases de la licenciatura: la formación de realizadores integrales con compromiso, rigor y amor por nuestro arte. En línea con esa tradición, Carolina Scaglione -realizadora, guionista e investigadora- dirige la carrera desde diciembre de 2019. Con cada nueva cohorte, la licenciatura refunda sus principios y convicciones, asumiendo con responsabilidad y belleza la tarea urgente que como documentalistas nos toca: la reflexión crítica y el registro sensible y comprometido de nuestro presente convulsionado.