Manuel Romero · 1948 · AR · 85 min
Drama · Música

En el momento de máximo apogeo popular del cantante Alberto Castillo, el infatigable Romero le suma nada menos que a Aníbal Troilo y su orquesta y los manda a París en el intento de probar la gloria que el tango había tenido allí en la década del 20. Sin ninguna nostalgia, el realizador revisita en clave cómica algunas situaciones de su clásico La vida es un tango y plantea este regreso como una catástrofe con una conclusión inevitable: “El único país en el que se puede trabajar libremente es el nuestro”. Como si a semejante cóctel le faltara algo, Romero le agrega a la excepcional cantante Elvira Ríos interpretando “La barca de oro”, uno de sus éxitos emblemáticos.