La película indaga sobre las raíces de la violencia con la que se ha asesinado a más de 1500 ambientalistas y personas defensoras de la tierra en Latinoamérica desde 2012, mediante un análisis de la Operación Cóndor. Un recorrido íntimo a través del limbo que separa el pasado y el presente: los personajes trazan una genealogía del desastre ecológico del presente gracias a una contextualización histórica y política innovadora.